DE ÁNGELES, DEMONIOS Y CIELOS
Ella era un ángel,
él un demonio.
Y mantuvieron la lucha,
él para no ir al cielo,
ella para no caer en el infierno.
Volando entre las nubes,
me encontré con un ángel aburrido
y le propuse que inventásemos
un juego celestial.
Tenía alas ligeras, reía,
saltaba entre las nubes.
Quería enredarme con engaños
cogerme de la mano
y no dejarme ganar jamás.
Era un ángel caído
y yo una extranjera terrenal
que inventa poemas del alma,
por galaxias perdidas
del universo estelar.
“Sé que tu vendrás,
a verme
a mi nube”



0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home